¿Quienes Somos?

Cerro de la Cruz. Su nombre deriva de la presencia de una cruz de origen desconocido que existió allí hace tiempo. Significa evocar una época coincidente con las postrimerías de la conquista del desierto. Fue aquel lugar refugio y aun cuartel general de las últimas tribus aborígenes que desafiaban el avance de la civilización, y allí, entre los abruptos pliegues de la Sierra de la Ventana, ocultaban ellos el ganado robado en las estancias argentinas, que luego llevaban hacia regiones trasandinas. 

En el extremo sudoeste de la provincia de Buenos Aires, encajado en el corazón mismo de las Sierras de la Ventana, existe un establecimiento agricologanadero, dentro del cual, y como parte integrante del mismo, se encuentraba la Cabaña Cerro de la Cruz de Eduardo Ayerza, propiedad de la Sociedad Anónima Cerro de la Cruz, que tiene como presidenta a la señora Gertrudis Herrera Vegas de Ayerza, quien es, al propio tiempo, administradora general del establecimiento. Fue allí donde el ingeniero Eduardo Ayerza, hasta su muerte ocurrida en 1961, y posteriormente su esposa, la señora Gertrudis Herrera Vegas de Ayerza, iniciaron hace mas de tres décadas, una obra civilizadora cuyos frutos son ahora perfectamente visibles.

El casco de la Estancia cuenta con una pintoresca casa principal diseñada por el arquitecto Bustillo, como puede verse en una de las fotografías que aquí se publican, una casa para el mayordomo, viviendas para el personal, tres galpones, tres silos aéreos para forraje con capacidad para un millón de kilos y seis silos mas para cereales. Diseminados en el campo hay cinco puestos y, como culminación del resultado de un gran esfuerzo, que honra a quienes lo han realizado, la cabaña que lleva el mismo nombre de la estancia.

El Establecimiento fue adquirido en el año 1936, totalmente desprovisto de mejoras y arboledas. Las hermosas plantaciones que pueden admirarse allí ahora fueron iniciadas por el propio ingeniero Ayerza y su esposa, quienes también se encargaron de poblar las tierras con haciendas procedentes de dos antiguas y prestigiosas cabañas: las de los señores Alfonso Ayerza y el doctor Rafael Herrera Vegas, ambos grandes pioneros del desarrollo agropecuario argentino.       La cabaña de Hereford fue iniciada en el año 1937 con vacas, vaquillonas y toros de pedigree, procedentes de las cabañas anteriormente mencionadas, dentro de un escenario que evolucionaba sin perder su natural rusticidad, rodeado por sierras y cruzado por arroyos que sirven como aguadas naturales a muchos de los cuadros del establecimiento, una parte del cual se encuentra dedicado a la ganadería.

Siete años después de fundada la cabaña, en 1944 los propietarios de Cerro de la Cruz adquirieron en la exposición realizada en la localidad de San Justo, provincia de Buenos Aires, dos toros mochos importados de la Republica Oriental del Uruguay: Bequeló Perfection 17 y Budenny, dando comienzo con ello al cruzamiento de vientres Hereford con toros Polled.

 

Con posterioridad al mencionado comienzo, don Eduardo Ayerza efectuó diversas importaciones de toros de los Estados Unidos, lo que le permitió colocar a su establecimiento en el alto nivel que ponen de relieve los premios obtenidos y los precios alcanzados en las exposiciones de Palermo, como asimismo en las mas importantes llevadas a cabo en diversas localidades del litoral.